Ayuda a tu digestión con un mudra

Ayuda a tu digestión con un mudra

Comienzan los días de vacaciones, en los que solemos salir de la rutina y de nuestros horarios habituales. Pasamos más tiempo con amigos y familia, que muchas veces se traduce a comer más de lo normal 😜 o cambios en la dieta habitual. A veces, simplemente el viajar o salir de tu casa te trastorna el ritmo digestivo.

Supongo que sabes lo que es un mudra. Es una práctica en la que haces un gesto o postura con las manos o el cuerpo. Este gesto representa o invita a ciertos estado o procesos de la conciencia. También nos ayudan a activar ciertas áreas del cerebro o de diferentes órganos. Por nuestro cuerpo corre energía (Prana), y las manos son grandes receptoras y transmisoras de la energía.

Hay un mudra que nos puede sacar de apuros en estos tiempos, cuando caemos en excesos de comida o nuestra dieta u horarios habituales se ven afectados.

Pushan Mudra 


Mano derecha: la yemas de los dedos pulgar, índice y medio se tocan suavemente. El dedo anular y meñique se extienden.  Cultivamos la energía de recibir.

Mano izquierda: las yemas de los dedos pulgar, medio y anular se tocan suavemente, mientras los dedos índice y meñique se extienden. Cultivamos la energía de soltar, dejar ir.

La digestión (no sólo alimenticia) también involucra estas dos energías. Recibimos constantemente alimentos, oxígeno, mensajes, estímulos, situaciones, etc…, por lo que requerimos un proceso de digestión, de separar lo que nos nutre y luego de soltar y dejar ir aquello que ya no necesitamos.

Así Pushan Mudra nos ayuda a absorber los nutrientes y a eliminar las toxinas o productos de desecho durante:

  • la respiración – inhalamos oxígeno y exhalamos dióxido de carbono
  • los órganos digestivos – ayuda a absorber los nutrientes que necesitamos, para después movilizar la energía (prana) de eliminación de los desechos
  • también nos ayuda a reducir náuseas, gases, sensación de estar lleno después de comer

 

Práctica

Puedes practicarlo por 5 minutos o media hora. Incluso varias veces al día. 

Siéntate cómodamente en postura de meditación (ya sea en una silla o sobre un cojín), en la postura que mejor te venga en ese momento. Puedes cerrar los ojos, o dejarlos entre abiertos, mirando un punto fijo frente a ti (puede ser un punto en el suelo).

Lleva las manos en Pushan Mudra, descansándolas sobre el regazo o rodillas. Trae la atención hacia tus manos. ¿Qué sensación hay en tus manos, en tus dedos? ¿Cuál es la temperatura? Quédate simplemente sintiendo lo que surge. Verás que tu energía y atención se concentran en las manos.

Después de un tiempo, puedes también ampliar la atención hacia la respiración. ¿Qué pasa en ti, y sobre todo en tus manos, con cada inhalación, cada exhalación y esa pequeña pausa que sucede entre ambas.

Conecta con la energía recibir al inhalar, de llenarte de vida, de luz. Y al exhalar, conecta con la energía de soltar lo que ya no necesitas. Viviendo simplemente con lo que necesitamos, nada más y nada menos. Interconectados con todo lo que nos rodea. Recibiendo y ofreciendo de vuelta.