Caminante del té – Historia de Katya

Caminante del té – Historia de Katya

En la revista Global Tea Hut de septiembre del 2021 se publicó la historia de Katya y su relación con el té. Esta revista especializada en Té es editada por nuestro maestro de Zen y Té Wu De.

Te compartimos la historia de Katya en castellano:

«Mi relación con el té ha comenzado de una manera suave y lenta, pero no por eso menos profunda. 

El té me ha ofrecido un amplio camino para cultivar gratitud y generosidad, sencillez y presencia, escucha profunda hacia mí y hacia todos. Y así, podría continuar, describiendo lo mucho que me enseña y me da. 

Mi nombre es Katya, y junto con mi pareja, Daniel, llevamos Casa Cuadrau, una casa ecológica de retiros de yoga, meditación y senderismo en los Pirineos Españoles. 

Desde hace ya muchos años practico yoga y meditación. Siempre me ha interesado la filosofía y aquellas prácticas que me acercan a mi verdadera esencia y me hacen sentir integrada con el todo. 

Nunca había escuchado sobre el Chadao, ni sobre las ceremonias de té. Y la vida nos trajo al té a la puerta de casa. Sin buscarlo. En 2015 llegó Antonio Moreno a nuestro restaurante vegetariano. Antonio es alumno de Wu De desde hace tiempo. Al ver el sitio en donde estamos y la casa que tenemos, le vio potencial al espacio para hacer un retiro con Wu De y sus estudiantes. Así, en 2016 recibimos a Wu De y a gente de Global Tea Hut. No sabíamos quién era Wu De, ni entendíamos muy bien qué es lo que sucedería en esas ceremonias de té, pero teníamos curiosidad por vivirlo. 

En aquel primer retiro de Zen y Té en otoño, nuestra hija sólo tenía 11 meses y yo la cuidaba la mayor parte del tiempo, dándole pecho a demanda. Mientras Dani se encargaba de guiar las caminatas meditativas, y aprovechaba para atender las meditaciones y charlas de té. Las primeras noches vino muy emocionado y realmente conmovido. Algo estaba sucediendo dentro de él. Me dio mucha curiosidad saber qué era lo que estaba pasando en la sala de meditación durante tantas horas de silencio. Yo sentía un ambiente de mucha calma e introspección en la casa. Dani me pidió que fuera a una ceremonia de té y a una charla por Wu De. Y fue ahí que comenzó mi viaje. Fue hermoso sentarme a descansar y simplemente ver el movimiento de los boles, la delicadeza de las manos, el fluir del agua, el bailar del vapor y por último, sentir el aroma y sabor tan penetrante de mi primer bol de té. 

En ese retiro tuve una oportunidad más para asistir a una ceremonia de té, pero esta vez en la naturaleza: a lado de un río, dentro del Cañón de Añisclo. Fue maravillosa la experiencia de fundirme con el entorno, sorbiendo con atención mi té, mientras escuchaba la música del río. 

Al año siguiente yo no pude estar en el retiro de Zen y Té. Fue en 2018 que pude colarme a algunas ceremonias, clases y meditaciones de la noche. Y en enero del 2019 tuve la gran oportunidad de tomar el Curso de Té en Tea Sage Hut. Fue un gran regalo que me llegó después de 3 años de maternidad, de mucho trabajo y poco tiempo para mi práctica personal. Estar ahí fue magia. El té, los discursos, la práctica y la gente fueron un bálsamo para mí. Me llené de inspiración día a día. 

Desde la primera visita de Wu De, dulcemente nuestra vida se ha acercado a esta milenaria práctica. Al segundo año, Dani sintió la iniciativa de ofrecer ceremonias de té durante nuestros retiros. A mi me gustaba mucho ayudarle a servirlo, pero me sentía totalmente incapaz e insegura de hacerlo. Tenía demasiado respeto hacia la ceremonia. En 2019 mi padre falleció y eso fue un punto de inflexión en mi vida. Fue como si algo de mí también muriera y a la vez, renaciera en mí una fuerza y ganas de vivir sin miedos, de ofrecer y servir al mundo. El té y la meditación tomaron más fuerza en mi práctica, y me dieron muchas ganas de dar más, ofrecer más de mí y superar todos aquellos miedos de “sentirme no estar lista para hacer algo”. Así, comencé también a ofrecer ceremonias de té a amigos y después a los participantes de nuestros retiros. 

Para mí cada ceremonia es una gran oportunidad para conectar con algo más grande. Para despejar mi mente, soltar mi ego y dejarme guiar por la energía del té y la naturaleza. Es un momento para honrar a todos los invitados y honrar a todos los que han transmitido esta sabiduría y enseñanzas a lo largo del tiempo. Es una oportunidad de ofrecer mi gratitud y metta con cada bol. Para mí, el té es una planta sagrada, una fuente de conexión conmigo y un vínculo con lo que me rodea. 

Me siento profundamente agradecida con la vida por haberme traído a la puerta de casa a mi maestro Wu De, y a tantos amigos más que he ido conociendo en el camino del té. 

Estoy deseosa de poder ser la anfitriona nuevamente en Casa Cuadrau para un retiro más de Zen y Té con Wu De y todos los que deseen venir y compartir con muchos boles de té, muchos silencios afables y caminatas meditativas.»



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